Empieza el verano y el consumo de los aparatos de aire acondicionado.


¿Quieres cambiar de aires y dar un nuevo enfoque a los calores de esta estación? Un ventilador puede ser la solución a tu problema.


La compra de un ventilador es una elección importante. Entre las ventajas de un ventilador respecto a un aparato de aire acondicionado, podemos encontrar:

  • Los ventiladores no requieren un mantenimiento continuo durante su vida útil, por lo que a la larga son mucho más económicos
  • No resecan el aire, ni producen una bajada brusca de temperatura, lo que evita el dichoso resfriado “veraniego”. Son capaces de disminuir la temperatura de una estancia hasta 5 grados y ayudan a renovar el aire de una estancia.
  • Son económicos.
  • Son ecológicos, pues no necesitan de gases refrigeradores para su funcionamiento
  • Se pueden adaptar a cualquier ambiente, aprovechando su utilidad como elemento decorativo para el hogar o el negocio.


Para elegir un buen ventilador debemos tener en cuenta aspectos importantes como: el uso que le vamos a dar, el material del que está hecho, las medidas del producto, la estancia donde lo vamos a instalar, la fuente de luz, y el precio.


Si tenemos en cuenta estos aspectos, la compra será mucho más sencilla.


En cuanto al uso, el consumidor debe medir sus necesidades de enfriar una estancia. Como comentamos anteriormente, la compra de un ventilador supone un ahorro de energía como sustitución de un aparato de aire acondicionado. Y si lo combinamos con un aparato de aire acondicionado, podemos aumentar la temperatura del termostato, ya que la brisa generada por el ventilador de techo nos produce una sensación de frescor, a la vez que la temperatura detectada por éste es menor, lo que de nuevo provoca un ahorro.


Algunos de nuestros ventiladores tienen función invierno/verano. El aire caliente tiende a ascender, mientras que el aire frío desciende, lo que se denomina convección. En la función invierno, las palas giran en sentido contrario al habitual, desplazando el aire caliente hacia abajo, produciendo una temperatura más homogénea en la estancia, evitando la sensación “pies fríos” que muchas calefacciones producen en invierno, y por supuesto, reduciendo el consumo de energía.


El material de las palas puede hacer variar el precio de un producto. Materiales como el MDF (Medium Density Fiber) y el Plywood son materiales derivados de la madera y pueden hacer que el material sea ligero a un precio más económico. El ABS es un termoplástico muy resistente al impacto, ignífugo y muy aerodinámico, que permite mover una gran cantidad de aire. Por lo general, las palas de ABS pueden adoptar formas más imposibles, dando un aire mas vanguardista al ventilador. Algunos de nuestros ventiladores tienen palas reversibles, que permiten adaptar un mismo ventilador a dos salas diferentes.


El modo de encendido también puede influir a la hora de la compra. Nuestros ventiladores se encienden con mando a distancia, con cadena, o con un controlador de pared. Pero todos nuestros modelos permiten la instalación de un receptor en el florón, para encender con nuestro mando a distancia compatible con el modelo.


Es importante también fijarse en su Airflow, el flujo de aire que emite un ventilador. A mayor motor, más aire. Hay varios tipos de motores y su consumo y rendimiento varía. El motor DC (Corriente Continua) consume hasta un 70% menos que los ventiladores convencionales, son más silenciosos, tienen un mayor ciclo de vida, y una gran potencia de arranque, entre otras ventajas.


La inclinación de las palas influye en el flujo de aire, a mayor inclinación, más aire se desplaza. Por último, el número y forma de las palas también son aspectos a tener en cuenta en cuanto al flujo de aire que emite un ventilador.


La fuente de luz también es un factor a considerar. Hay quien busca un ventilador con tulipas de cristal, que de una buena cantidad de luz, otros prefieren ventiladores con luz y difusor de cristal, con un diseño más moderno. Por otro lado, los ventiladores LED son una muy buena opción si queremos un aceptable flujo de luz, con un considerable ahorro.


Para comprar un ventilador que encaje en el espacio donde queremos ponerlo hay que conocer bien las medidas del producto. Aunque parezca obvio, los ventiladores son de muy diversas formas y tamaños y fijándonos antes de realizar la compra nos podemos ahorrar algún otro quebradero de cabeza. Para el buen funcionamiento y la circulación de aire adecuado, se debe instalar a un metro mínimo entre pared y pala. Y para se seguridad recomendamos a 2,6 metros del suelo.


“Para gustos, los colores”, esta frase define perfectamente lo que ocurre a la hora de comprar un ventilador. Depende de la habitación, del estilo de cada uno, del presupuesto..


Si quieres descubrir cúal es el tuyo desde aquí te ofrecemos las mejores opciones y te aconsejamos sin problema y para ayudarte en todo momento.


¡Qué disfrutéis del aire fresco!